Qué es la Universidad de las Mujeres

La Universidad de las Mujeres es un programa de formación y actualización feminista, en el que personas interesadas y particularmente mujeres, podemos analizar teorías, conceptos, experiencias, prácticas y, a la par, hacer propuestas para cambiar fenómenos sociales que frenan el desarrollo y ejercicio pleno de derechos de las mujeres.

Una particularidad de la Universidad de las Mujeres es su interés en compartir propuestas teóricas y metodológicas que surgen del feminismo en distintos países, de las ciencias, los derechos humanos y los avances de la tecnología, que nos aportan información necesaria para entender y construir propuestas de desarrollo con enfoques de justicia social, equidad y empoderamiento individual y colectivo.

El propósito principal del programa es lograr que los esfuerzos que hacemos las mujeres y otros grupos marginalizados para desarrollar nuestro empoderamiento y autonomía sean cada vez más efectivos y sostenibles. En esta línea también ofrecemos actividades de formación a grupos de la diversidad sexual, grupos mixtos y hombres comprometidos en contribuir a transformaciones sociales sostenibles.

Metodologías

La Universidad de las mujeres prioriza metodologías que consideran lo siguiente:

Incorporación de nuevas tecnologías que permiten ampliar cobertura, a la vez que el mismo aprendizaje y uso de esas tecnologías, es incorporado en planes y proyectos para potenciar desarrollo de capacidades entre los grupos y organizaciones con las que trabajan.

Desarrollo de procesos de aprendizaje que incluyen reflexión y análisis sobre teorías y conceptos, construcción de propuestas que estimulan entre las personas participantes el desarrollo de pensamiento crítico, comunicación, colaboración y resolución de problemas.

Planificación y desarrollo de procesos pertinentes a los contextos específicos de las personas participantes, sus intereses y aspiraciones

Historia de la Universidad de las Mujeres

La Universidad de las Mujeres surgió en 1993, en una época que se llevaba a cabo una iniciativa internacional para mejorar la situación y cumplimiento de los derechos de las mujeres en el mundo. En ese tiempo, en Nicaragua, mujeres que venían de instituciones y organizaciones vinculadas a la revolución, habían iniciado la conformación de grupos y organizaciones independientes de partidos políticos y Estado. En este momento era prioritario transformar ideologías de desarrollo basadas en preservar para las mujeres roles tradiciones de cuidados dentro de la familia. A nivel social, era fundamental aportar a la autonomía como un principio fundamental para las mujeres, en su vida privada y pública y así mismo, la lucha colectiva por el cambio de las políticas públicas.

En la primera etapa de trabajo, la Universidad de las Mujeres se propuso aportar a la comprensión crítica de los determinantes sociopolíticos, económicos y psicosociales que dan forma a la identidad, relaciones de poder y condiciones de vida de las mujeres. En esa línea se aportó a la reflexión de contenidos relacionados con la identidad y las relaciones de género. En esta dimensión se abordaron contenidos relativos a:

Identidad y subjetividad. Relaciones de poder. Autonomía, dependencia e interdependencia. Sexualidad. Liderazgos, democracia de género y ciudadanía. Relaciones entre madres e hijas. Empoderamiento. Adultismo. Diversidad y derechos, entre otros.

De cara al fortalecimiento y sostenibilidad de las organizaciones que incorporaban la lucha por los derechos de las mujeres, se aportó a discusiones y transformaciones sobre lo siguiente:

Género y modelos de desarrollo. Incorporación de la perspectiva de género. Desarrollo organizacional de los grupos de mujeres. Planificación social y financiera de las ONGs. Formulación de proyectos, entre otros

En su segunda etapa de trabajo la Universidad de las Mujeres, al igual que otros programas, sufrió el retiro de la cooperación de Nicaragua. En esta etapa se priorizó trabajar lo siguiente:

Debates y seminarios sobre la sostenibilidad política, financiera, personal de las mujeres y sus organizaciones. Pistas para sortear las dificultades en el acceso a recursos. A la par se continuaron desarrollando cursos en torno a: Sexualidad. Diversidad sexual. Estrategias de comunicación. Prevención de violencias. Empoderamiento económico y ciudadanía.

En su tercera etapa, de 2018 a la fecha, la Universidad de las Mujeres alineó sus prioridades para aportar al fortalecimiento de capacidades individuales y colectivas para el manejo de los impactos de las crisis que actualmente se viven en el país. En esta línea ha priorizado las siguientes dimensiones:

Manejo de la incertidumbre. Fortalecimiento de la resiliencia para afrontar los impactos de las crisis. Desarrollo de habilidades para trabajar esos mismos problemas con las personas de sus propios grupos y comunidades. A la par, ante las medidas de distanciamiento físico que la población ha tomado, la Universidad de las Mujeres aporta a mejorar las capacidades de grupos y organizaciones para hacer uso de los recursos tecnológicos disponibles.